Qué está cambiando en diseño, obra y gestión de la información.
Cada cierto tiempo conviene levantar la cabeza del plano y mirar hacia dónde se está moviendo el trabajo. Lo que sigue no son predicciones: son cambios que ya se ven en los proyectos que se licitan y se ejecutan hoy en el país, y que afectan directamente a lo que te van a pedir en tu próximo puesto.
La primera es que el modelo dejó de ser un adorno. El Estado viene incorporando el modelado de información de forma progresiva en la inversión pública, y en el sector privado ya hay clientes que piden el modelo como entregable, no solo los planos impresos. La consecuencia práctica es simple: saber dibujar en 2D sigue siendo necesario, pero ya no alcanza para diferenciarte.
La segunda es que el dato pesa más que el dibujo. Un muro modelado sin material, sin tipo y sin fase es un dibujo caro. Cuando el modelo lleva información bien puesta, el metrado sale del modelo, el presupuesto se apoya en él y el cambio de última hora se propaga solo. Modelar pensando en la información es lo que separa a un dibujante de un coordinador.
La tercera es la automatización del trabajo repetitivo. Las planillas de acero, los cuadros de metrado, los reportes de avance y las comparaciones de precios son tareas que una computadora hace mejor que una persona cansada un viernes a las once de la noche. No se trata de volverse programador, sino de reconocer cuándo una tarea se repite con la misma forma y vale la pena escribir el script una vez.
La cuarta es el control de obra con evidencia. El avance ya no se discute solo con actas: se compara la topografía inicial con el levantamiento del mes, se contrastan fotos fechadas y se miden volúmenes reales. Eso ordena las valorizaciones y evita la conversación incómoda de fin de mes, porque la medición está hecha antes de que empiece la discusión.
La quinta es la eficiencia de recursos. El desperdicio de concreto, el acero mal cortado y las horas de cuadrilla paradas se han vuelto un tema de costo y también de imagen. Los proyectos que controlan dosificación, cortes y residuos gastan menos y tienen menos observaciones. Esto es menos vistoso que el BIM, pero es donde se pierde o se gana plata todos los días.
¿Por dónde empezar? No hace falta atacar las cinco a la vez. Elige la que más duela en tu trabajo actual, dedícale un mes con un proyecto real de por medio y recién después pasa a la siguiente. Aprender una herramienta sin un proyecto donde usarla se olvida en dos semanas.
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Escrito por
Jhordan Fernández Díaz
Modelado BIM en Revit
Enseña a modelar edificaciones en Revit y a sacar del modelo los planos, tablas y metrados del expediente.
