Dónde va la merma para no cobrarla dos veces en el presupuesto.
Hay un error que aparece una y otra vez en presupuestos de todo tamaño: sumar el desperdicio en la planilla de metrado y volver a sumarlo en el análisis de costos unitarios. El resultado es un acero que se paga dos veces, y como cada hoja por separado se ve correcta, el error sobrevive a la revisión.
La regla es corta: el metrado mide geometría, el costo asume la merma. En la planilla de metrado va la cantidad de acero que el diseño necesita, con las longitudes de desarrollo, los ganchos y los traslapes que el plano indica. En el análisis unitario, el aporte de material lleva el factor de desperdicio, por ejemplo 1,05 kilos de acero por cada kilo colocado.
La confusión viene de que el traslape y el desperdicio se parecen. No son lo mismo. El traslape es acero que sí está en la estructura, dibujado y necesario: se metra. El desperdicio es el pedazo que queda en el piso del taller cuando cortas una varilla comercial de nueve metros para un elemento de dos metros ochenta: no está en la estructura, es un costo.
El daño en números es sencillo de ver. Si la planilla ya trae un cinco por ciento y el análisis unitario suma otro cinco por ciento, el acero se está cotizando alrededor de un diez por ciento por encima de lo real. En una obra donde el acero pesa fuerte dentro del costo directo, eso alcanza para perder la licitación, o para descubrir el hueco cuando ya estás ejecutando.
Para metrar acero de forma ordenada, arma la planilla por elemento y por diámetro: viga por viga, columna por columna, con el número de varillas, la longitud de cada una y el peso por metro del diámetro. Los ganchos y dobleces se agregan a la longitud de desarrollo, no como un porcentaje global inventado al final.
Los estribos merecen su propia columna. Su cantidad sale del espaciamiento indicado en el plano, no de una estimación: si la zona de confinamiento pide diez estribos a cinco centímetros y el resto a quince, eso se cuenta tramo por tramo. Cuando el detalle del plano cambia, quieres poder actualizar solo esa fila.
Antes de cerrar, haz una revisión cruzada: mira el peso total de acero dividido entre el volumen de concreto del mismo elemento. Si el ratio se dispara respecto a lo que sueles ver en estructuras parecidas, revisa la planilla antes de entregar. No es una comprobación exacta, pero detecta a tiempo la varilla que se contó de más y el desperdicio que se coló dos veces.
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Escrito por
Víctor Marín Tucto
Proyectista civil y docente
Enseña cronograma con Primavera P6, control de obra en Power BI y modelado BIM en Revit, sobre proyectos que ejecuta.
